El asesinato de dos policías en el centro del municipio de Anorí, en el Nordeste de Antioquia, intensificó la crisis de inseguridad en la región. La violencia y la presencia de grupos armados ilegales, específicamente las disidencias de las Farc bajo el mando del Frente 36, han generado alarma entre las autoridades locales y nacionales. El secretario de Seguridad de Antioquia, Luis Eduardo Martínez, calificó la situación como de 'anarquía', debido a la falta de control estatal y a las amenazas que enfrentan los funcionarios y ciudadanos.
Las disidencias ejercen una influencia significativa en la vida cotidiana del municipio, limitando la acción de la Fuerza Pública y obstaculizando actividades básicas de control y administración. Entre las principales preocupaciones se encuentra el reclutamiento de menores de edad, quienes son utilizados por estos grupos para tareas de inteligencia y vigilancia, recibiendo armas y dinero a cambio. Se estima que las cifras oficiales podrían subestimar la magnitud del problema, dado el alto subregistro.
Este fenómeno se agrava por lazos familiares entre muchas familias de Anorí y miembros del Frente 36, lo que dificulta las acciones de control y refuerza su arraigo en la comunidad. Ante esta situación, las fuerzas militares reforzaron su presencia en la zona y desplegaron estrategias para frenar la cooptación de menores, aunque admiten que se requiere un esfuerzo más profundo y sostenido.
En una operación conjunta, las autoridades abatieron a alias Venezuela, cabecilla de las disidencias en Antioquia, durante un operativo en una zona rural de Anorí. Al igual que con su captura, se incautaron armas, municiones y equipos de comunicación. Alias Venezuela, con más de 15 años en actividades delictivas, está vinculado a ataques graves, incluyendo un atentado en Amalfi que dejó 13 policías muertos en 2025 y otros ataques que cobraron la vida de agentes en años posteriores.
El comandante de la operación, en coordinación con la Fiscalía y otras agencias, también detuvo a un presunto colaborador conocido como alias Ángel. Se investiga su papel en las actividades criminales y en enfrentamientos contra el Clan del Golfo, en medio de la disputa territorial en la zona.
El ministro de Defensa, Pedro Sánchez, manifestó que no habrá refugio para quienes optan por la violencia, y afirmó que las fuerzas de seguridad continuarán actuando con contundencia para devolver la tranquilidad a Antioquia. Además, en una operación relevante, el pasado 11 de febrero de 2026, fuerzas conjuntas destruyeron un laboratorio ilegal de cocaína en Guadalupe, con una capacidad de producción de dos toneladas semanales y un valor aproximado de USD 100 millones, debilitando las finanzas del Frente 36 en la región. La acción contó con la participación de varias agencias nacionales e internacionales, incluyendo la Policía, el Ejército y la DEA.