El aspirante al Senado por Avanza País, Augusto Peñaloza, conocido como el ‘Tío Rockefeller’ por su aparición en el canal de streaming La Roro Network, no incluyó en su hoja de vida una sentencia laboral en su contra, según un informe del Jurado Electoral Especial de Lima Centro 2. La resolución penaliza una deuda de 104.052,39 soles que Peñaloza, junto con tres empresas que dirigió, debía pagar a su extrabajador Jaime Magallanes Colán, por conceptos que incluyen remuneraciones, compensaciones, gratificaciones, vacaciones, comisiones y utilidades. La sentencia, dictada en noviembre de 2016 por el Cuarto Juzgado Especializado de Trabajo de Lima y ratificada en octubre de 2017 por la Cuarta Sala Laboral, es de carácter firme. Pese a ello, Peñaloza recurrió en casación ante la Corte Suprema, pero en 2019 la Segunda Sala de Derecho Constitucional y Social Transitoria declaró improcedente su recurso. Posteriormente, en 2021, el Tribunal Constitucional también negó su amparo. Jaime Magallanes Colán alertó al JEE que el candidato presentó en su hoja de vida ante el Jurado Nacional de Elecciones (JNE) una versión distinta, señalando que la sentencia aún está vigente y que Peñaloza no la reportó. La omisión fue señalada por el órgano fiscalizador, que advirtió posible información falsa. Aunque la omisión no excluye a Peñaloza de la candidatura, sí podría implicar una multa que alcanza hasta 10 Unidades Im sunitarias Tributarias (UIT) y una investigación penal. El Pleno del JEE Lima Centro 2 inició un procedimiento sancionador contra el candidato, y también dio un plazo de un día al representante de Avanza País para presentar sus descargos. Hasta la fecha, el partido no ha respondido a los requerimientos. La sentencia contra Peñaloza surge de un proceso laboral en el que un extrabajador demandó a él y sus empresas por beneficios laborales no reconocidos. El juzgado de primera instancia determinó que hubo fraude para evitar derechos laborales, ya que el trabajador nunca fue registrado en planilla, no se mostró algún contrato y fue trasladado a otra empresa para realizar las mismas tareas en las mismas condiciones. La denuncia también acusaba despido arbitrario, pero no se presentaron pruebas que respaldaran esa aseveración, y la Sala Laboral confirmó la sentencia en todos sus extremos.