Un artista de Rosario, conocido como Joaquines, realizó una intervención artística en la estatua de José de San Martín ubicada en el Campo de la Gloria, en San Lorenzo, tras la conmemoración del 213° aniversario del Combate de San Lorenzo y la devolución del sable corvo a los Granaderos. La acción consistió en colocar una lágrima transparente y de color celeste en el rostro del prócer, simulando que llora.
Joaquines compartió en su cuenta de Instagram (@joaquines.ar) varias fotografías de la intervención, en las que aparece junto a la escultura antes y después de la modificación. Este acto forma parte de una serie de acciones previas del artista, quien además ha intervenido en una escultura de Manuel Belgrano en el Monumento a la Bandera, donde también colocó una lágrima y expresó en redes sociales su sentir en relación a la historia.
La intervención artística ocurrió días después de un acto realizado por el presidente Javier Milei en San Lorenzo, en el que se hizo oficial la devolución del sable corvo de San Martín al Regimiento de Granaderos a Caballo. Durante ese evento, Milei resaltó la gesta libertadora de San Martín, destacando que la revolución que lideró liberó a las colonias del dominio de una élite opresora y sentó las bases para la Argentina moderna.
El sable corvo, símbolo de la independencia, regresó por primera vez desde la Batalla de San Lorenzo y será exhibido en el Regimiento de Granaderos en Buenos Aires, después de ser trasladado del Museo Histórico Nacional al Convento de San Lorenzo, en espera de su entrega oficial.
El mandatario enfatizó que la revolución sanmartiniana fue una verdadera transformación social y política que permitió a Argentina poner fin a un pasado de opresión, convirtiéndose en una nación potencia en menos de un siglo. Durante la ceremonia, acompañada por tropas en uniforme de época, se realizó una recreación fiel del combate de 1813.
Javier Milei, además, hizo un llamado a que la actitud libertadora y la lucha por la libertad sirvan como ejemplo en las decisiones actuales del país. Subrayó que el sable corvo no es solo un objeto histórico, sino un símbolo poderoso de la identidad nacional y la historia de libertad de Argentina.
El acto concluyó con la presencia de funcionarios nacionales y locales, incluyendo al gobernador Maximiliano Pullaro, y una breve salida del protocolo por parte del presidente, quien saludó a la multitud desde una tribuna antes de dirigirse al palco oficial.