Ángel Puertas, exfutbolista argentino que debutó en San Lorenzo y pasó por Huracán, dejó las canchas a los 36 años sin experimentar un impacto negativo en su salud mental o situación económica. La decisión fue planeada con anticipación debido a lesiones recurrentes y el desgaste físico acumulado durante su carrera, que duró 15 años.
Puertas expresó en diálogo con Infobae que, al final de su etapa como jugador, ya no sentía pasión por el fútbol y tomó la determinación de terminar su carrera sin dificultades emocionales. Inició su camino en las divisiones inferiores de San Lorenzo de Almagro, donde fue preparado con un nivel profesional desde temprana edad, y debutó en primera en 1999 bajo la dirección de Oscar Ruggeri.
A lo largo de su trayectoria, integró equipos tradicionales como San Lorenzo, Huracán, Independiente, Platense, y Belgrano de Córdoba, además de experiencias en Chile y Uruguay. Fue reconocido por su firmeza defensiva y formó parte del ascenso de Platense a la Primera B Metropolitana en 2006/07.
Tras retirarse, Puertas se enfoca en su vida fuera del fútbol. Actualmente trabaja en la sede central de la Agencia de Impuestos Aduaneros en Azopardo y Belgrano, donde estudió Comercio Exterior. Refiere que encontró en su nuevo empleo un cambio radical respecto a su vida deportiva, ya que en la Aduana tiene horarios y tareas rotativas, y no lleva el peso de la presión sobre los hombros como lo hacía en el fútbol profesional.
Al cuestionarlo sobre si extraña su etapa como futbolista, Puertas responde que no, que mantiene buenos recuerdos pero que su etapa en el deporte terminó. Revela que durante su carrera no tuvo interés en seguir ligado al fútbol, habiendo dejado esa vida después de afrontar el cansancio físico y mental acumulado en años de competencia.
Puertas remarca que su retiro fue en buena edad en comparación con otros futbolistas actuales, aunque por las mejoras físicas y médicas, otros colegas optan por prolongar su carrera. Reconoce que, en su tiempo, el nivel del fútbol argentino era muy competitivo frente a la actualidad, en la que considera que la economía de los clubes ha cambiado significativamente.
Nunca tuvo la oportunidad de vestir la camiseta de la selección argentina, pero asegura no haberse arrepentido de su trayectoria. Aunque le hubiese gustado jugar en Boca Juniors, nunca se le presentó esa opción, pero afirma que la habría aceptado sin dudas.