La visita programada por el alcalde de Medellín, Federico Gutiérrez, y el gobernador de Antioquia, Andrés Julián Rendón, al proyecto hidroeléctrico Hidroituango fue suspendida este lunes debido a una amenaza de ataque con drones en la zona. La alerta fue emitida por el Ejército Nacional, tras detectar sobrevuelos no autorizados de drones de gran tamaño cerca del complejo en el norte del departamento, vinculados presuntamente a disidencias de las FARC en la región.
El organismo de seguridad recomendó aplazar el recorrido por motivos de seguridad, ya que no se ha confirmado un plan de ataque específico, pero se consideró posible la ocurrencia de un atentado coincidiendo con la rueda de prensa que los mandatarios tenían prevista en el sitio. La actividad —que incluía una visita a las instalaciones, anuncios sobre el avance de la obra y la presencia de aproximadamente 100 periodistas— estaba prevista para las 5:00 horas del 2 de marzo.
La cancelación del evento se anunció oficialmente y fue reemplazada por una conferencia de prensa en la Gobernación de Antioquia, a las 9:00 horas del mismo día, en respuesta a la creciente preocupación sobre el uso ilícito de drones en la región. La obra, que actualmente alcanza un 95% de construcción, es considerada estratégica para el sistema energético nacional, y su seguridad resulta prioritaria en medio de una compleja situación de violencia.
El contexto de la suspensión incluye incidentes recientes en Antioquia donde drones cargados con explosivos han sido utilizados en enfrentamientos armados. En una de las acciones más graves, en la vereda La Jagua, en Segovia, una vivienda fue atacada por explosivos lanzados desde un dron durante combates entre disidencias de las FARC y el ‘Clan del Golfo’, provocando la muerte de tres personas y heridas a una más. Este incidente provocó el desplazamiento de unas 125 familias de la zona.
En otro evento reportado, integrantes del frente 18 de las disidencias atacaron una estación de gasolina en Ituango con explosivos desde un dron, sin causar víctimas, pero evidenciando la sofisticación y el aumento en el uso de estas tecnologías en la confrontación. En total, en los últimos 22 meses, se han reportado 418 ataques con drones en Colombia, reflejando un incremento significativo en esta modalidad.
Expertos y autoridades consideran que el uso de drones con fines ilícitos en áreas estratégicas representa un riesgo grave para la seguridad y la estabilidad regional, especialmente en un escenario donde la infraestructura hidroeléctrica de Hidroituango es clave para el suministro energético del país, haciendo que cualquier ataque pueda acarrear consecuencias sociales, económicas y políticas de gran alcance.