El delantero francés Allan Saint-Maximin anunció su salida del Club América tras denunciar públicamente un episodio de racismo dirigido a sus hijos en México. La noticia se confirmó mediante las redes oficiales del club y en una conferencia de prensa ofrecida por el director técnico André Jardine, en medio del inicio del Clausura 2026, dejando al equipo sin uno de sus refuerzos más mediáticos para la temporada.
Saint-Maximin, fichado en agosto de 2025 proveniente de Europa y con experiencia en la Premier League, no logró adaptarse completamente a la Liga MX y solo jugó seis meses con las Águilas. Su salida representa además la disponibilidad de una plaza de extranjero en el plantel, lo que obliga al América a buscar un refuerzo para fortalecer su ofensiva en el torneo.
El futbolista francés explicó que su decisión estuvo motivada por un incidente fuera del campo: la denuncia de que sus hijos fueron víctimas de racismo en México, situación que consideró insostenible para continuar con su estadía en el país. En redes sociales, Saint-Maximin expresó: “El problema no es el color de tu piel, es el color de tus pensamientos… hay una cosa que nunca toleraré: que se metan con mis hijos”.
El club respaldó públicamente a Saint-Maximin con un acto simbólico en el partido contra Necaxa, en el que los jugadores salieron con una manta que decía “No al racismo”. Sin embargo, el francés no fue incluido en la convocatoria de ese encuentro, una decisión que algunos interpretan como un antecedente de su salida definitiva.
La partida de Saint-Maximin obliga al América a replantear su estrategia ofensiva durante el torneo y a aprovechar la plaza de extranjero para reforzarse. Más allá de lo deportivo, el caso pone sobre la mesa una problemática social en el fútbol mexicano: la experiencia de jugadores y sus familias ante cuestiones de discriminación y racismo, que pueden ser factores determinantes en sus decisiones profesionales.