Una alimentación adecuada puede ser determinante en el control de los niveles de glucosa y en la protección de la vista en personas con diabetes, según datos de la revista estadounidense Healthline. La retinopatía diabética, una de las complicaciones visuales más comunes en diabéticos, afecta a más de la mitad de quienes viven con esta condición en algún momento de su vida.
Mantener niveles de glucosa dentro de los parámetros recomendados y alcanzar una hemoglobina A1C cercana al 7% son fundamentales para reducir el riesgo de desarrollar o progresar esta enfermedad ocular. La dieta es uno de los pilares esenciales en este proceso, aunque la Asociación Americana de Diabetes (ADA) advierte que no puede garantizar la prevención absoluta de todas las complicaciones a través de la alimentación.
Investigaciones respaldadas por Healthline y la ADA señalan que ciertos grupos de alimentos están asociados con un menor riesgo de retinopatía diabética. La dieta mediterránea, en particular, se destaca por sus beneficios en la prevención de enfermedades cardiovasculares y en el control de la diabetes. Este patrón alimenticio se caracteriza por una alta ingesta de frutas, verduras, cereales integrales, legumbres, frutos secos, semillas y aceite de oliva.
En un estudio con más de 3,600 personas con diabetes tipo 2, quienes siguieron una dieta mediterránea enriquecida con aceite de oliva virgen extra mostraron un efecto protector contra la retinopatía diabética. Este aceite, rico en ácido oleico, ayuda a reducir la inflamación y mejora la sensibilidad a la insulina.
Además, las personas con diabetes suelen tener deficiencias de vitaminas y minerales esenciales para la salud visual. La vitamina A, presente en zanahorias, batatas, espinaca y melón cantalupo, favorece la visión nocturna y la salud ocular. Un análisis de 2020 también destaca el papel de vitaminas B, C, D y E, así como minerales como zinc y cobre, en la prevención de la retinopatía. Sin embargo, la ADA recomienda que los suplementos solo se consideren si existe una deficiencia comprobada.
El CDC sugiere utilizar el método del plato para estructurar las comidas en personas con diabetes, asegurando un equilibrio en los grupos alimenticios y controlando las porciones.
Aunque la ciencia ha avanzado, la aparición de complicaciones como la retinopatía no depende únicamente del control glucémico ni de la dieta. Es crucial consultar siempre con un equipo médico especialista antes de modificar la alimentación o introducir suplementos, ya que el autocuidado, junto con una monitorización regular y un seguimiento profesional, es fundamental para preservar la visión y evitar el progreso de esta enfermedad.
La detección temprana y el seguimiento oftalmológico y endocrinológico son vitales, ya que en etapas iniciales la retinopatía puede cursar sin síntomas evidentes. La incorporación de alimentos como pescados grasos, verduras de hoja verde y frutas frescas, complementada con una dieta mediterránea y un control médico adecuado, constituye una estrategia efectiva y respaldada por evidencia científica para mantener la salud ocular en personas con diabetes.