Un ataque con drones perpetrado en un mercado de la localidad de Sudri, en la provincia de Kordofán del Norte, Sudán, dejó al menos 28 muertos y decenas de heridos, según reportó el grupo de derechos humanos Emergency Lawyers. El incidente ocurrió el domingo en un momento de alta afluencia de civiles, en medio del conflicto armado entre las Fuerzas Armadas y un grupo paramilitar que se mantiene activo desde hace casi tres años. Funcionario de la organización afirmó que el número de víctimas podría aumentar y condenó el uso de drones en zonas pobladas, calificándolo como un acto de desprecio por la vida civil y advirtiendo sobre una escalada de violencia que pone en riesgo la estabilidad en la región.
Por su parte, dos fuentes militares, que solicitaron el anonimato, negaron que el ejército sudanés haya atacado infraestructura civil, y señalaron a la prensa que no llevaron a cabo ese tipo de acciones. Este incidente se suma a otros ataques recientes en Kordofán, como el impacto de un dron en un vehículo que transportaba familias desplazadas, que causó la muerte de 24 personas, incluyendo ocho niños, a principios de febrero. También en días previos, un convoy de ayuda humanitaria fue atacado en esa misma región.
Los enfrentamientos entre las FFA (Fuerzas de Apoyo Rápido) y el ejército sudanés comenzaron en abril de 2023 y se han convertido en un conflicto a gran escala que ha provocado la pérdida de al menos 40,000 vidas y el desplazamiento de más de 12 millones de personas, según la Organización Mundial de la Salud. La dificultad para acceder a zonas remotas ha llevado a estimaciones de que la cifra real de fallecidos podría ser significativamente mayor.
La ONU ha señalado que la región de Kordofán continúa en un estado de alta volatilidad, con enfrentamientos recurrentes por el control de áreas estratégicas, y ambas partes han sido acusadas de cometer violaciones graves a los derechos humanos. En un informe reciente, la Oficina de Derechos Humanos informó que en los últimos días, especialmente en Darfur, la violencia desatada por las FAR ha causado más de 6,000 muertes en poco más de tres días, con acciones que constituyen crímenes de guerra y posibles crímenes de lesa humanidad, incluyendo masacres y ataques indiscriminados contra civiles.