El abogado de Narges Mohammadi, activista iraní y galardonada con el Premio Nobel de la Paz en 2023, denunció que fue trasladada de forma irregular desde una prisión en Mashad a otra ciudad y reportó agresiones físicas durante su arresto. Según informó Mostafa Nili, el traslado ocurrió en la madrugada del martes pasado, cuando Mohammadi fue sacada del centro de detención en Mashad y posteriormente enviada a la prisión de Zanjan, en el noroeste del país, contraviniendo las leyes vigentes y sin notificación oficial.
Nili detalló que Mohammadi le comunicó por teléfono que fue víctima de golpes en la cabeza y agresiones durante su arresto e interrogación, las cuales le provocaron mareos y visión borrosa. El abogado alertó sobre el estado de salud de la activista, que continúa con marcas de golpes en su cuerpo, y advirtió sobre los riesgos si la siguen manteniendo detenida, especialmente considerando que fue liberada en diciembre de 2024 por problemas de salud.
La activista fue arrestada violentamente el 12 de diciembre en Mashad, durante una ceremonia fúnebre, junto a otros activistas. En días recientes, fue condenada a siete años y medio de prisión por cargos de conspiración y propaganda contra el régimen iraní, en la décima condena en su contra desde 2021. La sentencia surge en el contexto de las protestas en Irán motivadas por la crisis económica y la represión de manifestaciones, que han dejado una cifra oficial de 3.117 muertes, aunque ONGs opositoras como HRANA reportan cifras superiores.
Mohammadi, reconocida con el Nobel de la Paz, ha sido arrestada en trece ocasiones y ha recibido diez condenas por defender los derechos humanos, la igualdad de género y denunciar abusos como la violencia contra las mujeres que no cumplen con el velo islámico. La comunidad internacional ha exigido su liberación inmediata. El Comité Noruego del Nobel calificó su encarcelamiento de arbitrario e injusto y solicitó a las autoridades iraníes que la liberen sin condiciones, además de garantizarle atención médica especializada.
Por su parte, la Unión Europea afirmó que los cargos contra Mohammadi se basan únicamente en sus actividades pacíficas en defensa de los derechos humanos, subrayando que Irán tiene la obligación internacional de respetar las libertades fundamentales. La organización instó a que se respete el debido proceso judicial, se libere a todas las personas encarceladas por ejercer sus derechos, y se garantice un juicio justo, en línea con los tratados internacionales suscritos por Irán.