El dólar estadounidense concluyó la jornada del 20 de febrero en Panamá con un valor de 1 balboa, reflejando un aumento del 2.19% respecto a la sesión anterior, cuando cotizó en 0.98 balboa, según informó Dow Jones. En lo que va de la semana, la divisa mantiene fluctuaciones leves; sin embargo, en comparación interanual, presenta una subida del 2.23%. Durante los últimos siete días, el dólar ha registrado dos jornadas consecutivas de ganancias, con una volatilidad superior a la del último año, lo que indica un comportamiento más inestable.
Panamá contempla un crecimiento del PIB cercano al 4% para 2026, impulsado por sectores como logística, banca, turismo, construcción y la actividad del Canal de Panamá, de acuerdo con la agencia inmobiliaria Casa Solution. La economía del país se beneficia de su posición geográfica estratégica y su economía dolarizada, que elimina riesgos cambiarios y protege frente a inflaciones regionales.
Se espera que para 2026 el balboa panameño (PAB) mantenga su paridad de 1:1 con el dólar estadounidense. El contexto externo presenta perspectivas positivas, con menor volatilidad en el comercio internacional, condiciones de financiamiento favorables y el impacto reducido de recientes shocks, como la sequía y la suspensión temporal de una mina de cobre, según un informe de UBS.
Los bonos panameños en dólares durante 2025 ofrecieron rendimientos superiores al 24%, superando significativamente otros activos emergentes, señala la misma fuente. Para 2026, las expectativas son más equilibradas, aunque Panamá sigue presentando diferenciales de rendimiento atractivos en comparación con los bonos estadounidenses, a pesar de riesgos económicos y políticos específicos.
Entre los principales riesgos para 2026 se incluyen un posible deterioro fiscal y aumento en la deuda pública que puedan afectar el grado de inversión, además de desafíos políticos y de gobernabilidad, litigios y acuerdos contractuales pendientes. También existen amenazas externas relacionadas con la economía global, la política comercial de EE. UU. y eventos extremos que puedan impactar en la demanda de servicios y en los flujos de capital.
El balboa panameño, abreviado como PAB, es la moneda de curso legal en Panamá, subdividida en 100 centésimos. Aunque no es dinero independiente, funciona como una versión local del dólar estadounidense. El gobierno emite monedas en centésimos y balboas equivalentes a dólares, que no son aceptadas en EE. UU. y que surgieron tras la Convención Nacional de Panamá en 1904. En 2010, se introdujo una moneda de un balboa, con un tiraje de 40 millones de unidades, aunque inicialmente fue recibida con resistencia y apodada “Martinelli”, en referencia al expresidente Ricardo Martinelli. Actualmente, circulan monedas de uno y cinco centésimos, décimos, cuartos y medios balboas, además de monedas de un balboa.